Sanfermines 2010: unas fiestas de Gigante
 La marea roja y blanca que teñirá las calles de Pamplona del 6 al 14 de julio tendrá este año un protagonista de gran altura: la Comparsa de Gigantes y Cabezudos.
Con motivo de su 150 aniversario, la comparsa será la encargada de lanzar el chupinazo y dar inicio a un programa festivo que el 10 de julio dedicará una jornada especial a los gigantes y cabezudos de la capital navarra. En total, más de 500 actos salpicados de encierros, toros, charangas, actuaciones musicales y muchas horas de alegría desbordada, que un año más llegarán a todos los rincones del planeta gracias a la cobertura informativa que realizarán centenares de periodistas desplazados hasta la capital mundial de la fiesta.
El próximo 6 de julio Pamplona se vestirá de rojo y blanco para vivir intensamente 204 horas de fiesta marcada por los encierros, las corridas de toros, las charangas, los gigantes y cabezudos, los conciertos y los fuegos artificiales que cada año llenan de colorido y alegría las calles de la capital navarra.
De la fiesta a la calma
Fuera del programa de fiestas, el espíritu de Ernest Hemingway estará presente un año más durante los Sanfermines. Desde el pasado año, quienes deseen saber dónde comía, bebía o dormía el escritor norteamericano durante las fiestas pueden recorrer “La ruta de Hemingway”, un curioso itinerario con los lugares más frecuentados por el Nobel durante sus estancias en Navarra. Varios atriles y paneles informativos llevarán al visitante por lugares tan emblemáticos como el café Iruña, el hotel La Perla, el bar Txoko o los desaparecidos café Kutz y Casa Marceliano. Y fuera de la capital navarra, parajes como el pantano de Yesa, el río Irati o los hoteles Ayestarán de Lekunberri y Burguete, recordarán los apacibles rincones elegidos por Hemingway para descansar y practicar su deporte favorito, la pesca.
Mucha fiesta y algarabía esperan al visitante en una nueva edición de San Fermín
Se aproxima el verano y con el período estival llega uno de los acontecimientos más esperados del año, no sólo en España sino también en muchos lugares más allá de nuestras fronteras. Como si de un ritual se tratase, el martes 6 de julio a las 12 en punto del mediodía, ni un minuto más ni un minuto menos, tendrá lugar el famoso “chupinazo”, síntoma inequívoco del comienzo de los Sanfermines y todos sus principales actos festivos. Una oportunidad de conocer a fondo los entresijos de una ciudad carismática como Pamplona, que recibirá al visitante bajo el calor de sus gentes, ofreciendo no sólo fiesta a todas horas sino también cultura, tradiciones y rincones con encanto.
Cuando el "chupinazo" estalla, la capital se transforma en una explosión de vida y un conglomerado de personas inunda las principales arterias de la ciudad. Miles de personas de todo el mundo tiñen de blanco y rojo Pamplona y la calle se convierte durante unos días en un derroche de fraternidad, alegría, música y juerga ininterrumpida al compás de las charangas y las peñas.
Al día siguiente, miércoles 7 de julio, tendrá lugar el primer encierro de las fiestas, sin duda la inauguración de todo un estallido de sensaciones, tensión y emoción que supone la frenética carrera de los mozos delante de los toros. La explosión de júbilo llega este y los siguientes siete días con la llegada a la Plaza de Toros. La fiesta continúa entonces con el "caldico", el chocolate con churros, los Gigantes y Cabezudos, el aperitivo, la corrida de toros o los fuegos artificiales, que dan paso a la algarabía nocturna.
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